Cuando sale de compras con su madrastra lo hace por hacerle un favor a su padre, y también porque la MILF está un poco buena, no les vamos a mentir. Pero en agradecimiento de ser una buena compañía, ella lo lleva a un probador donde le come la polla y le muestra su increíble cuerpo desnuda. Bien valió la pena las horas de tienda en tienda y ver cientos de ropas. Lo mejor estaba por llegar, y eso incluye poder fiársela por el coño maduro y bañarle toda la cara de leche, algo que no pensaba que haría al comenzar este día.